
En medio del caos postsoviético de los años 90, el joven Vadim Baranov (Paul Dano) empieza a labrarse un camino como artista y productor de televisión. Su elocuencia y conexión con las altas esferas le llevan a convertirse, de la noche a la mañana, en el asesor de un agente del KGB con un brillante porvenir: Vladimir Putin (Jude Law). Desde las entrañas del poder, ambos darán forma a la nueva Rusia, difuminando los límites entre la verdad y la mentira.
A ver por dónde nos decantamos en esta película porque ha mucho, mucho que decir, 156 min de película dan para mucho.
Lo primero de todo, es un film basado en la novela homónima de Giuliano da Empoli, inspirada en la figura de Vladislav Surkov, un asesor y estratega del Kremlin.
Y sobre la cinta, es que es una película muy densa, hay mucho diálogo explicando cosas importantes, nombres y localizaciones que se escapan, ya sea por una mirada generacional o por cansancio, pero habla de situaciones y personas, que se te escapan, y, o acabas sin situarte y pasar al siguiente fotograma o sales del film.
El diálogo, casi continuo, con apenas imágenes de relleno, para evitar metraje innecesario en una cinta ya de por sí larga. Por lo que cada escena cuenta, y en un film marcado por una acción nula y diálogos tanto de los personajes como en off, es material para estar con todos los sentidos puestos en la pantalla.
Las actuaciones son contundentes, sobrias y soberbias, pero… seamos sinceros… quién se cree a Jud Law como Putin!?!?!?! Vamos a ver!!!!
Un film basado en la creación del nuevo modelo político de Rusia… y hablan todos los personajes enteramente en inglés ..!????
Es que, hasta tal punto hemos llegado, que los americanos no pueden leer subtítulos!??
Es que es tan poco creíble que, si has de hacer un acto de fe con Putin, qué se ha que hacer para ser benévolos con el americano hablado!??
Hay que destacar la fotografía y vestuario muy bien trabajado, dando credibilidad y sumergiendo al espectador a la época que Olivier Assayas decide recrear en ese momento. La ropa, maquillaje, accesorios y detalles convencen de inmediato.
Cuenta tanto durante tanto tiempo, que si hubiera acortado, tal vez habría captado más la atención que, aunque no se quiera, se va perdiendo a lo largo de la historia.
Y así como hay actores encasillados en papeles para siempre, ya sea de policía, investigador o villano, a Jeffrey Wright le van a poner siempre de escritor?