
En un futuro no muy lejano, la humanidad ha suprimido el uso de las inteligencias artificiales. En este contexto, una mujer llamada Diana Leiva permanece encerrada en su habitación por motivos desconocidos desde hace más de tres años. El edificio en el que reside Diana pertenece a una misteriosa organización llamada IDILIA.
Hay tanto que decir de estos 76 minutos, que dan más de sí que la película.
Creo que el concepto es muy bueno, y el inicio lleva al espectador a una fuerte carga sobre el futuro inmediato en el que la IA se hace con el Gobierno y los empleos, llevando a la población a un colapso mundial.
Un presente sistólico más real de lo que querríamos, tal vez.
Y de pronto…. boom las actuaciones y el guion
Y es que el guion o la interpretación fallan tanto que te alejan de la historia
A través del enfrentamiento entre el creador de las escuelas y la alumna aventajada, se narra al lector lo que ha sucedido durante este tiempo.
Me parece correcto este recurso narrativo para ahorrarte dinero y no rodarlo, metiendo imágenes digitales en fracciones de segundo para relajar el foco del espectador en la conversación que puede ser tediosa.
La representación de la lectura tiene tan poco que ver con lo que se escucha como lo que pretende.
Se pasa al drama sheskpiriano entre los dos hermanos, sin emociones que lleguen al espectador, con demasiado iteración en la reclusión voluntaria de ella, en la poca carga emocional del hermano o simplemente, que ella o acaba de funcionar.
Y cuando se da paso al desenlace, con la trinidad militar… falta ritmo, tensión y conversaciones nerviosas con lo que acaba de ocurrir.
Sinceramente creo que es un concept muy interesante y se podría presentar como un corto, pero de ahí a que se presente como un film sci-fi… vamos a ver!!!!
Choca mucho la banda sonora que acompaña a las imágenes, una fusiones electrónicas a cargo de Elías Fabré y El Niño de Elche son, al principio impactantes pasando a un anecdótico paso sonoro.