Un recluso en una remota isla escocesa rescata a una niña del mar, desencadenando una peligrosa secuencia de acontecimientos.
Producida y protagonizada por Statham, qué se puede esperar, pues eso… que sea 100% él.

Él era el mejor de un grupo armado de élite, que operaban a los ojos cerrados de la ley y de pronto, zaaaas!!! se opone a una orden directa de los superiores porque va en contra de sus principios (quien se lo iba a esperar!?)

En la trama aparece una inocente que le recuerda que ha de dejar de cargar con el peso del mundo (Pero entonces qué papel haría Statham!?)

Salva al inocente y decide ir a por los malísimos y es cuando empieza el baño de sangre.
Cero Sorpresas vamos.

Hay que otorgarle que en esta ocasión la acción es más contenida y menos explícita, no nos regala explosiones, mutilaciones y peleas mortales tan increíbles como espectaculares.

También a su favor, hay que destacar la persecución con los coches muy potente y con una suspensión y ataques muy inmersivos.