O cómo algo tan inocente como las cosquillas se convierte en una pesadilla.

Un periodista neozelandés interesado en casos bizarros, se cruza con un anuncio en el que ofrecen un dineral por gravar a jóvenes y atléticos chicos haciéndose cosquillas. Todo se enrarece cuando recibe por respuesta una serie de acusaciones homófobas y amenazas para que se olvide del tema para hacerles una entrevista. Ante esta tremenda acusación, decide emprender una complicada investigación sobre el tema.

Un documental rodado como una película sobre el acoso a jóvenes insensatos.
Aunque curiosa de ver enseguida pierde fuelle, le falta emoción aunque tiene los ingredientes necesarios para crear una polémica y controvertida película.

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