O cómo tu pasión puede convertirse en tu sentencia de muerte.

Tom Selznick (Elijah Wood) es un joven virtuoso del piano, famoso por sus grandes conciertos pero también por uno de sus últimos fracasos: la interpretación de una obra extremadamente complicada en la que falló y este error provocó en el joven un pánico escénico que le impide continuar. Sumamos a la presión del joven que está casado con una famosa actriz, que poco a poco, le va haciendo sombra en su carrera profesional. Años después, vuelve a los escenarios, en Chicago. Las entradas se agotan rápidamente, la expectación es muy alta, la presión está al límite. Sale al escenario, el público se levanta y arranca a aplausos y vítores al pianista. La sala se calma, toman asiento, también el músico se acomoda en el taburete, entra en contacto con las teclas, empieza a hacer sonar notas del piano, empieza el concierto, las partituras frente a él van pasando a medida que interpreta hasta llegar a una en concreto, una partitura que no debería estar ahí, dejándole terriblemente asustado, aturdido y en estado de pánico, se trata de The Impossible Piece la composición que le retiró de los escenarios, la que hizo ponerle en entre dicho su reputación, pero además hay una nota que acompaña a la obra, específica y clara «si fallas una sola nota, morirás».

Película con una trama al más puro estilo de la fantástica mente Alfredo Hitchock, trama de suspense, tensión, nervios, trepidante y sin poder moverte del taburete frente al gran piano.

El protagonista es Elijah Wood y la verdad es que creo que hace un gran papel, transmite la ansiedad del personaje, su poder de transmisión gestual creo que llega al público, que hace llegar la idea de lo que realmente debería sentir en ese momento, esa tensión, ese estado de nerviosismo, la doble actitud frente a un público que te espera con grandes ansias durante tanto tiempo, frente a ti y tu tienes entrente a ese público que oculta a la muerte entre los asistentes.

En cambio el papel que ha de interpretar John Cusack me parece pobre, muy débil en seguida se descubre que es él y no le da mucha más emoción; es un papel demasiado cuadrado, ha de interpretar demasiado a un malo y tal vez sea eso, que no estemos acostumbrados a verle en un papel de malo, sino todo lo contrario, y sea esa rara sensación que nos cojee esta interpretación.

Aunque para mi gusto el desenlace sea demasiado simple, es una película que tampoco nos das muchas más opciones, o es A o ha de ser B, o interpreta bien la sinfonía o se lo cargan, está claro que uno de los dos ha de ganar pero creo que le podrían haber dado más emoción, más carácter, darle más misterio para que la tensión se prolongara durante más tiempo.

Eso sí una gran banda sonora que acompaña los actos, la tensión, una filarmónica del miedo que acompaña la interpretación de una sinfonía mortal.

Es sin duda un buen film para disfrutar de él, pasar un gran rato viéndola, sufriéndola, y escuchando música clásica junto a un cine contemporáneo y de acción.

Por supuesto una gran recomendación para pasar un grandísimo rato y como nota que sepáis que fue la película de apertura en el Fewtival de Cine Fantástico de Sitges 2013.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.